La tecnología puede generar información que ayuda a los agricultores a gestionar mejor las condiciones del agua y el suelo; pero los grandes centros de almacenamiento de datos pueden causar impactos ambientales.
Aunque no está oficialmente en las negociaciones de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30), la inteligencia artificial es motivo de debate en la agenda de las delegaciones.
El Gobierno brasileño y otros Estados están mapeando las buenas prácticas que pueden acelerarse. Un ejemplo positivo viene de Laos, donde la investigadora Alisa Luangrath* creó un sistema de irrigación en la provincia de Sawannaket, región esencial para la agricultura del país, que sufre escasez de agua y otros impactos del cambio climático.
La agencia sanitaria lanza un plan para que los países fortalezcan sus sistemas de salud frente al cambio climático. Por su parte, ACNUR presenta el primer mecanismo mundial de financiación de carbono liderado por refugiados y la agencia de medioambiente impulsa una iniciativa para reducir a la mitad el desperdicio de alimentos para 2030.
En el corazón de la Amazonía, la ciudad de Belém se convirtió este jueves en escenario de una jornada decisiva dentro de la COP30: el Día de la Salud. Desde las primeras horas de la mañana, las voces de líderes internacionales recordaron que la salud humana y la salud del planeta son inseparables. Durante la reunión ministerial de Salud y Clima, el secretario ejecutivo de la ONU para el Cambio Climático, Simon Stiell, subrayó que una ciudad como Belém, inmersa en el pulmón verde del planeta, nos recuerda la profunda conexión entre la salud de las personas y la de la Tierra. “Tenemos una responsabilidad compartida para cuidar de ambas”, afirmó.
En ese contexto, celebró el lanzamiento del Plan de Acción de Belém para la Salud, una iniciativa liderada por el Gobierno de Brasil y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este plan integra tres pilares fundamentales: adaptación, equidad y justicia climática, considerados la base de una sociedad resiliente.
En la conferencia climática, celebrada en Belém, Brasil, las voces de quienes viven el desplazamiento climático resuenan con fuerza. Desde Haití hasta Etiopía, refugiados y líderes comunitarios recuerdan que la crisis ambiental también es humana: una lucha por la dignidad, la justicia y el derecho a un futuro habitable.
Las inundaciones, las olas de calor, las sequías y las tormentas están obligando a millones de personas a abandonar sus hogares cada año. La mayoría nunca cruza una frontera; permanecen desplazadas internamente, aunque igualmente desarraigadas. Pero los expertos advierten que, en un futuro no muy lejano, naciones enteras podrían desaparecer bajo los mares en ascenso o volverse inhabitables debido a la sequía.
El documento refuerza la acción contra el contenido falso que circula en línea, amplificado por algoritmos. El enviado especial de la COP30 para la Integridad de la Información afirma que abordar la desinformación es esencial para avanzar en las negociaciones e implementar decisiones.
Los negociadores reunidos en Belém, Brasil, para la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30) corren contra el tiempo para salvar al planeta de un aumento catastrófico de la temperatura. Pero estos esfuerzos están cada vez más amenazados por una ola de desinformación que podría socavar el progreso global. Este miércoles, un grupo de 12 países firmó la Declaración sobre la Integridad de la Información en el Cambio Climático. El documento pide medidas concretas para combatir el contenido falso en línea y poner fin a los ataques deliberados contra periodistas ambientales, científicos e investigadores que producen información factual y basada en evidencia.
Miles de diplomáticos y expertos en clima se dirigen a Belém, en la Amazonía brasileña, para la COP30, la última ronda de negociaciones climáticas de la ONU. Su tarea es clara: convertir las promesas en acciones y acordar planes más ambiciosos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Tras décadas de promesas y cumbres anuales desde Kioto hasta Sharm el-Sheikh y el planeta sigue calentándose. La presión sobre los gobiernos y las grandes empresas para que actúen, y no solo hablen, nunca ha sido mayor. Celebrar la COP30 en Belém, al borde de la Amazonía, la selva tropical más grande del mundo, subraya la gravedad de la situación: esta región es tanto un sumidero de carbono vital como una primera línea de defensa en la lucha contra la deforestación y el cambio climático.
La reunión de este año busca un cambio de rumbo. Los delegados revisarán los planes climáticos nacionales, impulsarán la obtención de 1,3 billones de dólares anuales en financiación climática, adoptarán nuevas medidas para ayudar a los países a adaptarse y promoverán una transición justa hacia economías más limpias.
El presidente de Brasil inaugura la conferencia denunciando a los que “rechazan no solo las evidencias de la ciencia, sino también los progresos del multilateralismo” y pide acelerar la acción climática. El número de países que ha presentado sus planes nacionales para adoptar medidas contra el calentamiento global asciende ya a 113.
La apertura de la 30ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, (COP30) en Belém, Brasil, estuvo marcada por un clima de optimismo, con la presentación de nuevos planes nacionales en los últimos días, elevando a 113 el número de países comprometidos con acciones para reducir el calentamiento global. Juntas, esas naciones concentran el 69% de las emisiones de gases nocivos en la atmósfera. En un análisis preliminar, la Comisión de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (UNFCCC) declaró que, con esta actualización, las emisiones de gases que causan el efecto invernadero deben caer un 12% hasta 2035.
El 18 de octubre se celebra en todo el mundo el Día Mundial de Protección de la Naturaleza, con el objetivo de crear conciencia en la población sobre la necesidad de cuidar el planeta.
¿Por qué se celebra el Día de Protección de la Naturaleza?
El Día Mundial de Protección de la Naturaleza, se celebra desde el año 1972 fecha en la cual el ex presidente de Argentina el general Juan Domingo Perón, pronunciará en un discurso en Madrid las siguientes palabras:
«Ha llegado la hora en que todos los pueblos y gobiernos del mundo cobren conciencia de la marcha suicida que la humanidad ha emprendido a través de la contaminación del medio ambiente y la biosfera, la dilapidación de los recursos naturales, el crecimiento sin freno de la población y la sobreestimación de la tecnología. Es necesario revertir de inmediato la dirección de esa marcha, a través de una acción mancomunada internacional».
La Universidad de Oriente presenta, a través de su sello Ediciones UO, un libro fundamental que compila años de investigación científica para la protección de nuestros ecosistemas costeros.
Ediciones UO
La Ciencia al Servicio de Nuestras Costas
El sello editorial Ediciones UO se enorgullece en presentar el libro “Playas en el Oriente de Cuba: Del monitoreo a las propuestas de manejo integrado costero”, una obra compilada por los investigadores Yunior Ramón Velázquez Labrada y Ofelia Pérez Montero.
Esta publicación materializa los resultados del proyecto “Monitoreo y manejo integrado de ecosistemas costeros ante el cambio climático en la región oriental de Cuba (ECOS)”, coordinado por el Centro de Estudios Multidisciplinarios de Zonas Costeras (CEMZOC) de la Universidad de Oriente, y ahora ve la luz bajo el prestigioso sello de la casa de altos estudios.
Los días 8 y 9 de octubre, la ciudad de Santiago de Cuba se convirtió en el epicentro del conocimiento y la innovación para la resiliencia climática, al celebrarse el taller del Proyecto Adaptahabana. Un espacio donde la ciencia, la práctica y la colaboración se dieron cita para trazar caminos hacia un futuro más sostenible.
CEMZOC: Presentando los Resultados de la Ciencia Cubana
El Centro de Estudios Multidisciplinarios de Zonas Costeras (CEMZOC) de la Universidad de Oriente tuvo una participación destacada, exponiendo los sólidos resultados científicos asociados a la Adaptación al Cambio Climático en Cuba. Durante el taller, un equipo de investigadores del CEMZOC-FCO, compuesto por los Doctores Alexis Pérez Figueredo, Yanet Cruz Portorreal, Ramón Yordanis Alarcón Borges y Yunior Ramón Velázquez Labrada, presentó una ponencia integral que argumentó los hallazgos teóricos, metodológicos y prácticos alcanzados.